Piel limpia y seca
Si vienes de la ducha, espera a que la piel no esté húmeda. Sobre piel mojada la crema resbala, se diluye y el frío se siente a medias. Si la zona está sudada, pásale una toalla primero.
Piel limpia y seca, una porción del tamaño de una moneda de un sol, masaje en círculos medio minuto hasta que no quede capa blanca, y lavarse las manos. Una o dos veces al día. Todo el asunto toma dos minutos.
Si vienes de la ducha, espera a que la piel no esté húmeda. Sobre piel mojada la crema resbala, se diluye y el frío se siente a medias. Si la zona está sudada, pásale una toalla primero.
Una porción del tamaño de una moneda de un sol alcanza para una rodilla entera. Para cuello o muñeca, la mitad. Poner el doble no enfría el doble: solo tarda más en entrar y el tubo se te acaba en una semana.
Movimientos suaves, sin apretar. Funciona como crema para masaje: trabaja hasta que no veas capa blanca. Ahí empieza el frío, y al minuto siguiente llega el tibio del éter vanillil butílico. Si masajeas en las piernas, hazlo de abajo hacia arriba.
No es formalidad: el mentol arde de verdad si después te frotas un ojo. Enjuágate con agua y jabón y listo.
La medida de referencia es una moneda de un sol, porque todos tenemos una a mano.
| Zona | Cantidad | Cómo masajear |
|---|---|---|
| Rodilla | Moneda de un sol | En círculos alrededor de la rótula, sin apretar fuerte. |
| Espalda baja | Moneda y media | De la columna hacia afuera, con las dos manos. |
| Cuello y hombros | Media moneda | De la nuca hacia el hombro, siguiendo el músculo. |
| Pantorrillas | Una moneda por pierna | De abajo hacia arriba, en dirección al corazón. |
| Codo o muñeca | Media moneda | Zona chica, poca crema. Evita la cara interna del codo si tienes piel fina. |
| Golpe o moretón | Lo justo para cubrirlo | Sin masajear fuerte encima. Solo extender. Piel cerrada siempre. |
Depende de para qué la uses. Si trabajas parado, la aplicación que más rinde es la de la noche, antes de acostarte: la zona descansa sin la sensación de peso. Si entrenas, hay quien la usa diez minutos antes y quien la prefiere después, sobre el músculo ya frío. Las dos funcionan.
Para la rigidez de la mañana, aplícala apenas te levantes, antes de moverte mucho.
La parte que la gente salta. Si tu molestia lleva meses, dos o tres aplicaciones no van a cambiar nada. Son dos o tres semanas de uso de mañana y noche. Es aburrido, pero es la diferencia entre que te sirva y que no.
Empieza con la mitad de la cantidad y una sola vez al día durante los primeros tres días. Antes de la primera aplicación, ponte un poco en la cara interna del antebrazo y espera un día: si no pasa nada, adelante. El árnica y el mentol son de los ingredientes cosméticos que más reacciones de contacto dan, así que la prueba vale la pena.
El listado completo de lo que lleva está en qué contiene Vitaflex.
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Una o dos. Si la zona te molesta seguido, mañana y noche durante dos o tres semanas. No pases de cuatro aplicaciones en un día: más cantidad no enfría más, solo gasta el tubo.
Para una rodilla, una porción del tamaño de una moneda de un sol. Para un cuello o una muñeca, la mitad. Si queda capa blanca después de masajear, pusiste de más.
No. Se absorbe en unos treinta segundos de masaje y no deja película. Lo único que sí hay que lavarse son las manos.
Entre 25 y 30 aplicaciones en una zona del tamaño de una rodilla. Usándolo mañana y noche, unas dos semanas. Por eso el pack de 2 + 1 es el que más sale: cubre el mes y medio que toma notar cambios en una rigidez vieja.
Sí, y hay quien lo prefiere así. Aplícala unos diez minutos antes, para que entre bien. Después de entrenar también sirve, sobre el músculo ya frío, no sudando.
Espera a que entre del todo, un par de minutos. Vendar encima de la crema fresca atrapa el calor y el alcanfor puede irritar.
Vitaflex actúa sobre la piel y no entra al torrente sanguíneo, así que no interfiere con lo que tomes. Si estás con tratamiento médico, coméntaselo igual a tu doctor: él conoce tu caso.