locales de InRetail Pharma
Eran 2 373 al cierre del segundo trimestre de 2024 y la red siguió creciendo.
Buscaste «Vitaflex Inkafarma» y no encontraste nada porque no está en su surtido: ni en la botica de tu barrio con ese logo, ni en el catálogo de su web. Vitaflex sale de la fábrica a tu casa, por un solo canal y a un solo precio: S/ 149 el tubo de 50 g, pagado cuando el repartidor te lo entrega.
Una cadena de boticas no compra tubo por tubo. Compra por contrato, a través de un distribuidor, con volúmenes, plazos de pago largos y una cuota por el espacio donde el producto se exhibe. Nosotros nunca firmamos ese contrato. Vitaflex se fabrica acá en el Perú bajo la marca LTANIS y viaja del almacén al pedido, sin escalas.
Eso tiene una consecuencia incómoda y una buena. La incómoda: no puedes agarrarlo del anaquel un domingo a las nueve de la noche. La buena: el tubo que recibes tiene un solo dueño anterior, que somos nosotros, y un solo precio en todo el país.
Mucha gente busca en una y después en la otra, pensando que si en Inkafarma no está, capaz en Mifarma sí. Es el mismo mostrador. Las dos marcas pertenecen a InRetail Pharma, del Grupo Intercorp: Intercorp compró Inkafarma en 2011 y en 2018 se quedó con el 100 % de Quicorp, dueña de Mifarma, Fasa y BTL.
Eran 2 373 al cierre del segundo trimestre de 2024 y la red siguió creciendo.
Más de la mitad del canal cadena responde a un mismo dueño.
Intercorp pagó cerca de US$ 583 millones y con eso sumó Mifarma, Fasa y BTL a Inkafarma.
Dos letreros distintos en la misma cuadra, un solo comprador decidiendo qué entra y qué no, una sola política de precios. Por eso la búsqueda en la competencia no cambia el resultado, y lo desarrollamos en Vitaflex en Mifarma.
Vale la pena decirlo, porque no queremos que nadie deje de comprar lo que necesita. En el anaquel de dolor muscular de una botica de cadena hay, sobre todo, esto:
Un antiinflamatorio, un solo activo. Es un medicamento con sus propias advertencias impresas.
Una o dos sustancias que enfrían o calientan. Cumplen, y hasta ahí llegan.
Fórmulas de calor, pensadas para tapar la molestia con una señal fuerte.
Frío de choque para el momento. Se evapora y no queda nada trabajando sobre la piel.
Soporte mecánico. No llevan activos que trabajen sobre la zona.
Son productos correctos para lo suyo y la mayoría son medicamentos genéricos, fabricados en volumen, con uno o dos activos. Vitaflex juega en otra categoría: es un cosmético con ocho activos trabajando juntos, y el que lo hace distinto es el éter vanillil butílico, que tibia mientras el mentol enfría. La piel recibe dos señales al mismo tiempo en lugar de una. Eso está explicado en para qué sirve Vitaflex.
Inkafarma tiene, dentro de su propia web, publicaciones de vendedores externos. Un ejemplo que cualquiera puede revisar: el bálsamo Flekosteel de 50 ml aparece con precio rebajado de S/ 109 a S/ 89.90 y, en letra chica, la línea «Vendido y despachado por: Dermosumakeirl». No es la cadena la que vende: es un tercero usando su vitrina.
Moraleja corta: que la página tenga el logo de una cadena no significa que la cadena respalde lo que estás comprando. Revisa siempre quién vende y quién despacha.
Hagamos la cuenta sin rodeos. Para llegar al anaquel, este tubo tendría que pagar tres márgenes antes de que tú lo veas: el del distribuidor que lo mueve, el de la cadena que lo revende y el del espacio donde se exhibe. Ese recorrido casi duplica el precio final. El mismo tubo de 50 g tendría que salir cerca de S/ 298.
No es una queja contra las boticas: así funciona el negocio y es legítimo. Simplemente decidimos no entrar. El desglose completo, con los packs y el precio por tubo, está en la página de precio.
Si alguien te ofrece Vitaflex en una botica de barrio, la historia es otra y conviene saber qué mirar en la caja antes de pagar. Lo vemos en Vitaflex en Boticas y Salud. Y si lo viste publicado en un marketplace, lee primero Vitaflex en Mercado Libre.
Tubo de 50 g a S/ 149, pagas al repartidor. Desde dos tubos el envío va gratis a cualquiera de las 250 ciudades donde llegamos.
Déjanos tu nombre y tu celular. Te llamamos, confirmamos dirección y total, y sale el envío.
No. Vitaflex no está en el surtido de Inkafarma, ni en la botica ni en el catálogo de su web. Nunca le vendimos a un distribuidor y nunca negociamos anaquel con la cadena. El único lugar donde se consigue el tubo de 50 g es este sitio, al teléfono +51 1 706 3849 o dejando tus datos en el formulario.
Fíjate en la línea que dice quién vende y quién despacha. Inkafarma tiene publicaciones de vendedores externos dentro de su propia web: el logo de la cadena está arriba, pero el que cobra y manda el paquete es otra empresa. Si en la caja no ves el nombre LTANIS, el contenido de 50 g y el registro NSOC50512-21PE, eso no salió de nuestro almacén.
No. El retiro en botica funciona con los productos que la cadena tiene en stock, y nosotros no le despachamos stock a ninguna cadena. Lo nuestro llega a tu puerta con un repartidor y lo pagas ahí mismo.
Cerca de S/ 298. Un producto que entra a una cadena paga el margen del distribuidor, el margen de la cadena y el espacio donde se exhibe. Ese recorrido casi duplica lo que paga la persona al final. Vendemos directo y por eso el tubo se queda en S/ 149.
Sí. Vitaflex es un cosmético con Notificación Sanitaria Obligatoria NSOC50512-21PE, y el código va impreso en la caja junto al lote y al país de fabricación. El registro depende de la DIGEMID, no de que una cadena decida ponerlo en su anaquel.
No está en nuestros planes. Entrar a la cadena significaría subir el precio para que alcance a repartirse entre tres intermediarios, y el que lo pagaría eres tú. Preferimos el canal directo, con un solo precio para todo el Perú.
En Lima suele salir el mismo día o al siguiente; a provincia va por agencia y depende de la ciudad. Antes de despachar te llama un asesor dentro del horario de atención —Lunes a domingo, 07:00 – 22:00— para confirmar dirección, cantidad y total.