publicaciones retiradas
Medicamentos, multivitamínicos, cosméticos y perfumes con marcas falsificadas.
No tenemos publicaciones ahí. Ni tienda oficial, ni vendedores autorizados, ni una sola caja despachada a un revendedor. Lo que sí vas a encontrar con ese nombre es otro producto, de otra marca. Acá va el detalle, y por qué preferimos venderte directo a S/ 149 con pago contra entrega.
Si buscas «Vitaflex» en Mercado Libre Perú, lo que sale con más frecuencia es el Colágeno Vitaflex de la marca Vitatech: colágeno hidrolizado en polvo, de los que se disuelven en agua y se toman. Otra empresa, otra categoría, otra forma de usarlo.
Vitaflex, el nuestro, es una crema corporal refrescante de 50 g que se aplica sobre la piel, fabricada en el Perú bajo la marca LTANIS, con registro NSOC50512-21PE. También existe un Vita Flex norteamericano de suplementos para caballos. Tres cosas distintas con nombres casi iguales, y por eso escribimos ¿Vitaflex es para humanos?.
El Indecopi y la DIGEMID hicieron un operativo conjunto sobre Mercado Libre Perú y retiraron 113 publicaciones después de 153 inspecciones virtuales. Lo que encontraron: medicamentos, multivitamínicos, cosméticos y perfumes con marcas falsificadas, entre ellas Centrum, Disney, Marc Jacobs, Boss, Guerlain y Paco Rabanne.
Medicamentos, multivitamínicos, cosméticos y perfumes con marcas falsificadas.
El operativo se hizo revisando publicaciones una por una.
Con la UIT de 2026 en S/ 5 500, eso son S/ 825 000.
No fue la primera vez: en una acción anterior, el Indecopi y la propia plataforma retiraron 265 publicaciones entre pisco de procedencia dudosa y tecnología falsificada. La plataforma colabora y las publicaciones caen, sí. El problema es el momento en que caen: después de que alguien ya compró.
Vale la pena leer con calma qué promete ese programa, porque es bastante menos de lo que la gente asume.
Dicho de otra forma: es un seguro sobre la transacción, no sobre el producto. Si el tubo llegó, se ve igual al de la foto y te lo pusiste, el programa ya hizo todo lo que podía hacer.
El Código de Protección y Defensa del Consumidor —la Ley 29571— se apoya en la idea de idoneidad: el producto tiene que ser lo que el proveedor prometió. Esa protección se ejerce contra un proveedor identificable, con RUC peruano y domicilio. Un vendedor anónimo detrás de un seudónimo no tiene ninguna de esas dos cosas.
La regulación se ha ido apretando: desde noviembre de 2025 la Ley 32495 obliga a las plataformas digitales a tener libro de reclamaciones virtual, y en febrero de 2026 el Decreto Legislativo 1729 prohibió las prácticas que distorsionan la voluntad del consumidor y exigió canales de reclamo que de verdad funcionen. Todo eso apunta a la plataforma. Al vendedor que cierra su cuenta y abre otra no lo alcanza.
El mismo patrón aparece hasta con logo de botica. Dentro de la web de Inkafarma hay publicaciones de terceros: el bálsamo Flekosteel de 50 ml lo vende ahí la empresa Dermosumakeirl a S/ 89.90, y en esa ficha no figura notificación sanitaria, ni fabricante, ni importador. Lo contamos completo en Vitaflex en Inkafarma.
Se asume que buscar ahí es buscar en todos lados. Los datos de la CAPECE de julio de 2025 dicen otra cosa: Temu registró 21,9 millones de visitas mensuales, Falabella 20,1 millones, Mercado Libre 8,9 millones y Amazon 7,5 millones. Es un canal más, no el mapa completo.
Mientras tanto, el 10 % de las transacciones de comercio electrónico del país se paga contra entrega —el segundo porcentaje más alto de Latinoamérica, detrás de Colombia—. Comprar sin adelantar plata es lo normal acá, y es exactamente como vendemos.
Dejas tu nombre y tu celular, un asesor de Vitaflex Perú S.A.C. te llama dentro del horario de atención, confirmas dirección y total, y el paquete sale. Cuando el repartidor te lo entrega, revisas que el tubo esté sellado y que la caja tenga impreso el lote y el registro NSOC50512-21PE, y recién ahí pagas en efectivo. Un tubo cuesta S/ 149; desde dos, el envío va incluido y el precio por tubo baja. Está todo en la página de precio.
El tubo de 50 g sale S/ 149 y lo pagas cuando lo tienes en la mano. Llega a Lima y a 249 ciudades más.
Nombre y celular. Te llamamos, confirmamos todo por teléfono y el paquete sale con su lote registrado.
No. No tenemos publicaciones en Mercado Libre, ni propias ni de terceros autorizados. Vendemos por un solo canal: este sitio y el teléfono +51 1 706 3849. Cualquier publicación que diga «oficial» y use nuestro nombre no salió de nosotros.
No. Ese es el Colágeno Vitaflex de la marca Vitatech: un suplemento en polvo que se toma, de otra empresa y otra categoría. Lo nuestro es una crema corporal refrescante de 50 g fabricada en el Perú por LTANIS. Comparten el nombre y nada más; lo detallamos en la página sobre si Vitaflex es para humanos.
Porque no salió de nuestro almacén. Despachamos a un solo precio, S/ 149 el tubo, y no le vendemos lotes a revendedores. Un precio muy por debajo significa una de tres cosas: es otro producto con nombre parecido, es un tubo revendido después de vaya a saber cuánto tiempo guardado, o es una falsificación.
Te cubre la plata, no la piel. El programa devuelve el dinero si el producto no llega —tienes 21 días para reclamar— o si llega distinto a lo publicado, con un plazo de hasta 30 días. Ninguna de esas coberturas te dice cómo se guardó la crema, si la fórmula es la misma ni si el producto tiene notificación sanitaria.
La caja, antes de abrir el tubo: nombre del producto, contenido de 50 g, composición, modo de uso, lote, país de fabricación y el código de la Notificación Sanitaria Obligatoria, todo impreso y sin stickers encima. Si falta cualquiera de esos datos, no lo uses sobre la piel y reclama al vendedor con tu comprobante.
Es cuestión de qué te da más tranquilidad. Acá pagas en efectivo cuando el repartidor ya te entregó el paquete y revisaste el sello: no adelantas nada. El 10 % de las compras por internet en el Perú se paga así, contra entrega, el segundo porcentaje más alto de la región.
Por ahora no. Mientras vendamos nosotros mismos podemos decirte el lote de tu tubo, quién lo despachó y qué día salió del almacén. Ese rastro se pierde apenas aparece un revendedor en el medio.